La normalización del desperdicio en la construcción
La construcción permite y convive con los desperdicios como si estos fueran propios de la actividad y no existe razón para eliminarlos o simplemente no es necesario eliminarlos. En mi análisis por descubrir las fuentes de los desperdicios encontré que una de las razones sería la falta de liderazgo y participación del ingeniero civil en la administración operativa de los proyectos de construcción.
¿Cuándo el ingeniero dejó de estar en campo?
Para fundamentar la crítica que se plantea, debemos partir de la pregunta: ¿Cuándo fue el momento en que el Ingeniero Civil o Profesional de la Construcción dejo de estar en campo para convertirse en un administrador rodeado de papeles, contratos, rendiciones de cuenta, informes, reuniones, entre otras actividades oficinistas?
La estructura tradicional en obra y su impacto
Roles, funciones y separación entre oficina y campo
La hipótesis que busca resolver esta pregunta es la organización que tiene un proyecto de construcción tradicional:
- Ingeniero Residente
- Maestro de Obra.
- Operarios, oficiales, y ayudantes.
Las funciones del Ingeniero Residente son: Elaborar valorizaciones de obra, Supervisar que se cumplan las especificaciones técnicas y detalles de planos, Llenar el cuaderno de obra, Levantar observaciones de diseño, Realizar la programación maestra, mensual y semanal, Requerimientos de Materiales, Administración de subcontratos, entre otras.
La funciones del Maestro de Obra son: Estar en campo dirigiendo todas las tareas que se tiene previsto en la programación, Liderazgo y dirección del personal, Tomar decisiones en campo (Las de importancia se las dirige al Ingeniero Residente), La ubicación y almacenamiento de los materiales, El único encargado de dar órdenes al personal, Instalación de los materiales según especificaciones del plano en campo, Responsable de la seguridad de los trabajadores, entre otras actividades propias de la dirección de obra en la zona de trabajo.
¿Quién administra realmente la operación?
Las etapas donde existe mayor fuente de desperdicio son el diseño y la construcción (parte operativa). Sin embargo, es en la parte operativa donde el encargado principal es el Maestro de Obra, quedando relegado el Ingeniero Residente por la cantidad de roles que debe asumir y el poco tiempo disponible para supervisar de manera efectiva.
¿Está preparado el Maestro de Obra para administrar operaciones?
Limitaciones formativas y su impacto en la obra
La mayoría de Los maestros de Obra no son egresados de una universidad, tampoco de un instituto, su profesión nació en el campo y su experiencia lo lleva a que lo cataloguen de Maestro de Obra. La experiencia para la ingeniería no es suficiente, también es necesario tener conocimientos teóricos y técnicos que se consigue en las aulas o en los libros.
Errores operativos que se convierten en desperdicios
– La lectura de planos suele ser un reto y, al ser quienes los interpretan en campo y transmiten oralmente las indicaciones, un error en la comprensión genera trabajo rehecho.
– El criterio para ubicar materiales, el orden y la limpieza suele ser limitado, ocasionando pérdidas de tiempo, desorden, riesgos y accidentes.
– La falta de habilidades blandas deteriora el clima laboral, afectando la motivación y productividad.
– El desconocimiento técnico retrasa la programación, induce decisiones equivocadas y provoca retrabajos.
– Y existen otras deficiencias que impiden que el Maestro de Obra cumpla las funciones de un administrador de operaciones.
Las consecuencias de delegar la operación sin soporte técnico
Un ingeniero lejos del campo pierde el control de la obra
Por consecuencia, el ingeniero civil —quien sí posee la formación para administrar operaciones— pierde capacidad de control cuando deja la gestión operativa únicamente en manos del Maestro de Obra. Esto genera múltiples fuentes de desperdicio que afectan la productividad, calidad, costos y seguridad.
Una nueva propuesta de organización en obra
De Maestro de Obra a Ingeniero de Campo
Como recomendación, la organización tradicional debería cambiar a:
- Ingeniero Residente.
- Ingeniero de Campo (en reemplazo del Maestro de Obra).
- Capataces por especialidad.
Esta estructura permite que un profesional acompañe al Ingeniero Residente en la gestión operativa, hable el mismo lenguaje técnico, brinde liderazgo a los trabajadores y reduzca las fuentes de desperdicio.
El rol del Ingeniero de Campo
Un Ingeniero de Campo debe contar con experiencia y conocimientos en administración operativa. El Maestro de Obra podría continuar apoyando siempre que tenga formación técnica que reduzca sus deficiencias actuales.